sábado, 27 de junio de 2026

AGRESIÓN, HUELGA Y DIRIGIERON IMPROVISADOS

Al disputarse la 18va. Fecha del Campeonato de "Segunda División" -luego "Primera B"- de 1944, el 5 de Agosto de dicho año, se enfrentaban en Remedios de Escalada, Talleres frente a Central Córdoba.

Los incidentes -pese a que el local se imponía por 1 a 0- empezaron bastante temprano, a tal punto que ya a los 20' el cotejo estaba suspendido.
Todo se inició con una agresión que desde la tribuna local sufrió el árbitro Alberto Pascualini, quien tomó la decisión de suspenderlo.
Más adelante y luego de las vistas de rigor, el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino le dio el partido por ganado al "Charrúa" rosarino.

Hasta aquí podríamos decir que estamos en presencia de un hecho "normal" -que de "normal" no tiene nada- pero que solía, suele y seguramente seguirá ocurriendo en nuestras canchas, lamentablemente.

El tema llegó a tomar un rumbo inesperado y la agrupación de Árbitros decidió comenzar una huelga y por su parte la AFA les aplicó media docena de meses de suspensión en su labor.

Pero como el "espectáculo debe continuar", la casa mayor del fútbol decidió abrir un registro para que se inscribiera cualquier persona que se creyese capacitada para dirigir un partido de fútbol. 
Fue así como uno de los que se anotaron fue Mario Pajoni, que había jugado en Platense en la década del '30,  llegando a ser árbitro en varios encuentros, destacándose porque utilizaba anteojos.

Así fue como estos improvisados árbitros debutaron dirigiendo el domingo 13 de Agosto de 1944, al disputarse la 17ma. Fecha del Campeonato de "Primera División", con objeciones y variados problemas incluidos, haciéndolo también en las categorías de Ascenso.

El clima arbitral podríamos decir que nunca volvió a recomponerse y ante serias sospechas de manipulación de resultados, la AFA en 1948 optó por incorporar árbitros británicos para dirigir en nuestro fútbol durante 10 años.

Y pensar que todo este lio se armó por aquel supuestamente "partido tranquilo" entre "Tallarines" y "Charrúas" en Remedios de Escalada por el máximo torneo de Ascenso de aquellos tiempos.

sábado, 13 de junio de 2026

ALBERTO PARSECHIAN

La Revista bimestral "Sudestada", en su Edición N° 38 de Mayo de 2005, bajo el título de portada "El Ascenso: El Fútbol Hecho Pelota" (en la que opinan Alejandro Fabbri, Norberto Verea, Eduardo Sacheri, Alejandro Apo, Ariel Scher, Ezequiel Fernández Moores y Daniel Console), ofrece una serie de temas imperdibles relacionados a este Ascenso que tanto nos apasiona.

En la ocasión elegí un tema -sobre álquien a quien vi jugar- y consideré conveniente reproducir para que pueda ser disfrutada por los lectores de este Blog. 

Se trata del arquero Alberto Parsechian, de quien se dice y él mismo dice lo siguiente:

"Alberto Parsechian, un símbolo 
Fue arquero en las décadas de los '70 y '80. Debutó en el '69 en Sportivo Palermo cuando jugaba en la "C". Luego completó una dilatada trayectoria futbolística en Ferro, Temperley, Atlanta, Independiente de Trelew y Deportivo Armenio, donde jugó la mayor parte de su carrera. 

Cuenta la historia que Héctor Alterio tío del actor- fue el primer arquero en patear un penal en 1931. Parsechian fue el segundo después de 41 años. "Fue en 1972, cuando jugué el Campeonato Nacional para Independiente de Trelew contra Vélez y el arquero era Norberto Peratta. En total pateé 13 penales en mi carrera y convertí 11", dice Parsechian o "El loco". V arias anécdotas justifican el porqué del apodo. "En el '82 me dieron a préstamo a Atlanta y perdimos por penales la final con Temperley, en cancha de Huracán. Pateamos 13 penales cada uno y el último se lo atajó el "mudo" Héctor Cassé a Enrique Hrabina. Yo no pude atajar ninguno. Al año volví a Armenio y ¿sabes que pasó? El último partido nos toca jugar contra Atlanta, que la fecha anterior se había coronado campeón. Nosotros hacíamos de locales ahí, en Villa Crespo, entonces un rato antes del partido fui al vestuario de ellos y escribí en el pizarrón 'Felicitaciones campeón'. Cuando salimos a la cancha empiezan con la vuelta olímpica. De repente me agarró la hinchada y me llevó en andas. Al otro día, en el diario La Razón, apareció la foto del festejo que dice" el arquero de Atlanta es llevado en andas por su público"... ¡¡¡Y yo era jugador de Armenio!!!. En sí fue una revancha por la frustración del año anterior. Era como si me hubiese sentido campeón, fue una pequeña alegría y se hizo justicia después de un año". 

Parsechian, además de ser el primer arquero en atajar en mangas cortas también fue un innovador al atajar con una flor en la boca durante un partido. "Estaba jugando en Armenio y una tarde enfrentábamos por la última fecha a El Porvenir, en Gerli. Ellos venían de lograr el campeonato. En el medio de la fiesta la hinchada de El Porvenir tiraba papelitos y flores. Yo estaba junto a uno de los arcos y viste como son las hinchadas que te empiezan a cargar... En ese momento me agaché y agarré un clavel, el más rojo de todos y me lo puse en la boca. Así atajé todo el partido. Algunos aplaudían, otros se reían, y el resto me puteaba. Eso no lo hacía para provocar sino para divertirme y quitarle un poco de drama a todo lo que rodea al fútbol". Y ahora se entusiasma y recuerda una nueva anécdota: "Una vez en cancha de All Boys, descuelgo la pelota de un corner, veo a uno de mis compañeros que junto al lateral me la pedía y entonces di media vuelta e hice rebotar la pelota contra el travesaño y se la di al pie. La hincha da de All Boys estaba enloquecida, no lo podían creer, preguntaban, ¿quién es este loco?".

Parsechian también habla sobre los aficionados: "Las hinchadas son difíciles. Nosotros como armenios tuvimos una desgracia con los turcos. En el año 1915 hubo un genocidio que dejó 1.500.000 armenios muertos. En el ascenso yo recuerdo que las hinchadas nos cargaban gritándonos 'turcos', 'turcos', pero creo que era por ignorancia. El tema fue cuando llegamos a Primera con Deportivo Armenio. Me di cuenta que las hinchadas que nos gritaban lo mismo sabían perfectamente a que se referían, te echaban en cara lo del genocidio. Será porque el hincha de primera estará más informado que el del Ascenso. Igual pienso que eso lo hacían para ponernos nerviosos y no con mala intención."